Sale con fritasss

Así se teje la trama de la política argentina.

Escrito por saleconfritas 01-10-2009 en General. Comentarios (0)

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Según el diccionario de la Real Academia Española, esposo, sa. (Del lat. sponsus) tiene dos acepciones:

 

1. m. y f. Persona casada.

2. m. y f. Persona que ha celebrado esponsales.

3. f. Am. Anillo episcopal.

4. f. pl. Pareja de manillas unidas entre sí con las que se aprisionan las muñecas de alguien.

 

Parece que la historia en la Argentina se escribe de a dos. Presos de sus matrimonios, románticos empedernidos, o funcionales a su proyecto personal, sobran los ejemplos de matrimonios en ejercicio del poder político en el país.

 

Los matrimonios políticos en la Argentina son casi una marca registrada. Así se teje la trama de la política argentina. ¿Hay en el mundo algún caso similar de caudillismo compartido?

 

Pero esta no es una práctica del pasado. En la actualidad, el matrimonio presidencial comparte el poder, una declaración jurada polémica de los Kirchner -allí puede observarse el fuerte crecimiento patrimonial de la Presidenta y el ex presidente durante el mandato de él de 2003 a 2007: donde casi triplicaron su fortuna de 1,5 millón de euros a 3.874.987 euros en cuatro años- y varios emprendimientos de lujo como los hoteles de lujo en la Patagonia.

 

La curiosidad (y la razón) obliga a preguntarse ¿cómo se articulan las parejas de poder? ¿Cómo es la dinámica intra muros, en la intimidad de una habitación, donde probablemente se diriman cuestiones fundamentales para la vida del resto de los argentinos? ¿Quién tiene el poder? ¿Qué sucede cuándo el matrimonio o la sociedad no funcionan? ¿Qué hay en juego en esa relación de amor e intereses económicos?

 

Pero las parejas del poder no se reducen a la cúpula como Chiche Duhalde y su esposo.

 

El ascenso de la recientemente concejal electa, Malena Massa, esposa del ex jefe de Gabinete y actual intendente de Tigre, Sergio Massa, tiene una proyección interesante.

 

El caso del gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli y Karina Rabolini aún no explotó, pero la inserción de la ex modelo en la arena política puede no tardar demasiado.

 

En el interior del país, también hay varios casos. El caso de José Manuel de la Sota ya divorciado (con escándalo incluido) de Olga Ruitort. Pero el cordobés encontró amparo en los brazos de Adriana Nazario, la ex ministra de Producción del gobierno cordobés.

 

El Chaco, sumido en la pobreza, está comandado por Jorge Milton Capitanich y su polémica esposa, Sandra Mendoza. Este caso es simbólico, porque allí se pueden observar los hilos y la trama de esa relación, ya que Mendoza fue una figura clave para el ascenso político de Jorge Capitanich.

 

Sandra Mendoza es hija del ex ministro de la Corte chaqueña, Guillermo Mendoza, figura patricia dentro del peronismo, que fue miembro del Superior Tribunal de Justicia del Chaco prácticamente desde que se convirtió en provincia.

 

Ella misma cuenta que como los Kirchner se conocieron en la militancia estudiantil. Ese noviazgo fue clave para el actual gobernador del Chaco. Los vínculos de los Mendoza dentro del peronismo le fueron abriendo puertas en el mundo de la política, mientras él, paralelamente se preparaba en lo académico.

 

Gracias al padre de su novia, Capitanich ingresó a la administración pública provincial en 1987, un año antes de recibirse como contador.

 

Sandra Mendoza se casó con Capitanich hace unos 14 años y tuvo dos hijas con él. De a poco, las finanzas familiares fueron prosperando. Presentó su declaración jurada en la Cámara de Diputados provincial, cuando asumió en 2005. Allí reconoce un patrimonio de 2.156.104 pesos, todo en bienes gananciales. Pero luego, con el devenir de la vida, las cosas se pusieron más complicadas para el matrimonio chaqueño que reside en Buenos Aires.

 

En 2003, estalló un escándalo. Sandra Mendoza intentó en varias ocasiones ser diputada, pero no pudo llegar. AL parecer, un acuerdo político la bajó del cargo. Recuerdan algunos "compañeros" que el propio Capitanich intervino para bajar a su esposa, que igual estuvo dispuesta a ir a las internas. Pero un apoderado de su lista se presentó al Tribunal Electoral y pidió la baja.

 

Al punto que Sandra Mendoza lo acusó directamente a su esposo por esa maniobra, en uno de los primeros escándalos políticos que protagonizó. Capitanich ya era senador y afirman que por este hecho, la esposa armó otro en las oficinas de la Cámara Alta. Iba mostrando las uñas y por primera vez se habló en público de la posibilidad del divorcio de Jorge Capitanich. La noticia formaba incluso parte de las columnas políticas de los diarios de aquella época.

 

Tiempo después, los problemas políticos de la pareja trascendieron a nivel nacional y mancharon la carrera de Capitanich.

 

Se divorcia Jorge Capitanich de su esposa tras un nuevo escándalo

 

RESISTENCIA.- El gobernador Jorge Milton Capitanich anunció que decidió promover el divorcio de su esposa Sandra Mendoza, luego de que ayer la desplazara de su cargo en el ministerio de Salud Pública del Chaco por apoyar una protesta en una plaza que terminó con incidentes.

 

"En el día de hoy he decidido promover el divorcio para separarme de mi esposa. No ha sido una decisión fácil, especialmente por la situación de nuestras dos hijas. Esta es una cuestión privada y como tal, mi familia y yo, esperamos que esto sea respetado", sostuvo, en un comunicado.

 

La diputada electa y ex ministra de Salud de la provincia, Sandra Mendoza, fue desplazada ayer de su cargo luego de defender a manifestantes que fueron desalojados ayer de la plaza central de Resistencia. Hasta llegó a gritarles "represores" a los policías que intentaban terminar con la protesta.

 

Anoche, su marido anuló la designación de Mendoza como integrante del gabinete de la cartera de Salud. Fue el segundo escándalo público en pocos meses, ya que la ahora diputada electa había chocado varios automóviles con su camioneta, en el estacionamiento de la gobernación, tras un altercado con su esposo.

 

Los incidentes, que concluyeron con más de 29 detenidos -24 hombres y cinco mujeres-, se iniciaron ayer poco después de las 14, cuando un fuerte operativo policial, con personal munido de escudos, avanzó sobre los manifestantes que habían efectuado cortes en varias calles del centro de Resistencia, y se negaban a levantar el campamento que instalaron en la plaza 25 de Mayo, frente a la Casa de Gobierno.

 

Parece que los celos enfermizos de la esposa de Capitanich estallaron nuevamente desde que su marido, el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, con la provincia al rojo vivo viajó a los EEUU con la Presidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

 

Un dato muy sugestivo que despertó nuevas sospechas sobre un romance entre ambos según las malas lenguas.

 

Por ello Sandra Mendoza, diputada nacional electa, protagonizó en la tarde de ayer un nuevo escándalo cuando intentó impedir que la policía chaqueña desalojara a manifestantes que acampaban frente a la gobernación, en reclamo de beneficios sociales comprometidos por Capitanich.

 

La mujer, quien hasta ayer ocupaba un cargo como coordinadora de algunos programas sociales, forcejeó con los policías y, cuando los manifestantes se estaban retirando, les reclamó que regresaran, lo que terminó con la detención de más de una decena de ellos.

 

"¡Son tan maricones que no me dejan entrar; es todo verbal no me muestran nada por escrito!", vociferaba Sandra Mendoza asegurando que nadie le mostró “nada por escrito”. “¿¡Qué, son dueños de la Casa de Gobierno, preguntó al frente del reclamo social, Mendoza enfrentó a la Policía al grito de "no voy a permitir que haya represión en el Chaco", se sentó sobre unos neumáticos y se declaró en “huelga de hambre”, mientras los desocupados se retiraban del lugar.

 

De inmediato, Capitanich derogó el decreto por el que la había designado en el cargo y ordenó que se le prohíba la entrada a la Casa de Gobierno, lo que hoy confirmó Pedrini, aunque no precisó si, tal como había trascendido, también le vedó el ingreso a la Residencia del gobernador.

 

Hoy,  el ministro indicó que "el gobernador, por decreto, dejó sin efecto el contrato que vinculaba a la señora Sandra Mendoza con el gobierno de la provincia del Chaco".

 

Esposas, maridos, amantes, escándalo, dinero y sobre todo poder. Así se teje la trama de la política argentina.

 

A lo grande: Fortuna y derroche de los Kirchner

Escrito por saleconfritas 01-10-2009 en General. Comentarios (3)

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A lo grande: Fortuna y derroche de los Kirchner

 

Por Carmen de Carlos para ABC de España

 

La cara oculta del matrimonio Kirchner se ha puesto de moda. El misterio de su multimillonaria fortuna, de la noche a la mañana, es un secreto de primera plana.

 

La flotilla de aviones particulares de la que nadie había oído hablar hasta ahora es motivo de debate en radio, televisión y prensa escrita. Los viajes en jet privado de un jarrón solitario —capricho de la presidenta de la república—. O, en el mismo medio de transporte, los paquetes de periódicos y bolsas de dudoso contenido que viajan desde Buenos Aires al Calafate —refugio patagónico de la familia—, ya es tema de conversación hasta en los bares.

 

El despilfarro, la frivolidad, la corrupción y la intimidad de una familia que ha hecho de su vida pública y privada un enigma están, para desesperación suya, a la orden del día.

 

Florencia Kirchner, la benjamina de la casa, viaja con sus amigas cuando se le antoja en avión —oficial o privado— desde la capital a Santa Cruz, la provincia que la vio nacer.

 

En ocasiones también lo hacen acompañando a la jefa del Estado en viajes oficiales si el destino es tan atractivo como Nueva York. Azote de su madre por su conocida rebeldía, Florencia heredó de ésta su afición por la ropa y complementos de marcas.

 

En el armario de la presidenta tiene repisas a destajo para elegir entre bolsos de Louis Vuitton, accesorios de Hermes, pendientes de Mont Blanc, una cara variedad de joyas... y su debilidad: zapatos, probablemente lo único que tenga en común la presidenta de Argentina con la filipina Imelda Marcos.

 

En una entrevista concedida a Naomi Campbel, para la revista británica GQ, la modelo le preguntó a Cristina Fernández de Kirchner si era cierto que tenía un par para cada día del año. «! Parezco un ciempiés! Nadie le pregunta al señor Kirchner cuantos trajes o corbatas tiene», protestó la presidenta de la república.

 

Florencia llegó a Buenos Aires con apenas trece años. Hoy es una joven de diecinueve con fama de simpática y divertida. Las fotos de sus vacaciones en Pinamar, donde alquila una suite de dos plantas, y declaraciones de gente que la ha tratado lo confirman.

 

Renunció al blog donde mostraba los rincones y las fiestas en la quinta de Olivos, —equivalente al palacio de La Moncloa—, a cambio de un Mini Cooper 1000 con el que aprendió a conducir en los jardines de esta residencia oficial de presidentes.

 

Su hermano, Máximo, tiene un perfil diferente. No logró terminar sus estudios pero gestiona el patrimonio de sus padres y lleva las riendas de Chapel S.A. una asesoría financiera especializada en inversiones en Argentina, fundada durante este Gobierno. El único hijo varón organiza, con presupuesto ilimitado, los actos políticos de apoyo a la presidenta y al ex presidente.

 

Ocho millones y medio de euros

 

El matrimonio tiene a su disposición cuatro aviones oficiales —los Tango 01, 02, 03 y 10—, pero no se sabe por qué extrañas razones, recurren a jets privados. El dinero no parece ser un problema para estos «dos capitalistas ejemplares», como calificó al matrimonio Kirchner con ironía el escritor Mario Vargas Llosa.

Pero la fortuna de ocho millones y medio de euros que acumularon en estos seis años que llevan en el poder no la tocan cuando se trata de proveer gastos para sus caros caprichos.

 

Hay que mirar por el mañana. La cuenta por desplazamientos en los Lear Jet 35, Lear Jet 31 y Challenger 601-3601, de diez, cuatro y dos millones y medio de dólares respectivamente, no sale de su bolsillo.

 

Según el diario Crítica, el precio de los diversos vuelos realizados hasta ahora —el número exacto sigue siendo un misterio— oscila, cada uno, entre cincuenta mil y treinta mil dólares. Las facturas no llegan al paradisíaco Calafate, mundialmente famoso por su glaciar Perito Moreno, las cuentas aterrizan en Presidencia de la Nación, en sociedades de composición poco claras o en empresas afines o sometidas a los deseos y órdenes del Gobierno.

 

Un avión para unos periódicos

 

Según La Nación, el primer diario en publicar la paralela existencia de la flotilla de aviones, ésta transporta «periódicos a las tres de la mañana«, «bolsas de hasta cuarenta kilos que van y vienen solas, silenciosas, solamente acompañadas por custodios», «valijas que van directamente a Olivos sin incómodas inspecciones» o «algún adorno pedido con urgencia», como un «espléndido jarrón para la presidenta que lo esperaba en Santa Cruz».

 

El matrimonio tiene a su disposición cuatro aviones oficiales, pero prefieren recurrir a jets privados en los que igual viaja un jarrón que «valijas sin incómodas inspecciones»Las excentricidades de una familia que «hace un culto del misterio», según expresión de la escritora y periodista Sylvina Walger, parecen mucho más abundantes de lo que los argentinos podían imaginar.

 

El escritor y ex embajador en Portugal, Jorge Asís, matiza: «En realidad, no hay nada nuevo. Lo que sucede es que los grandes medios de comunicación ahora se han animado a publicar lo que antes silenciaban. Hoy resulta más obsceno para la opinión pública conocer estas cosas porque la información se ha hecho popular».

 

La afirmación de Asís, que también estuvo destinado en misión diplomática en la Unesco, viene acompañada de un ejemplo de la etapa de gobernador de Santa Cruz de Néstor Kirchner: «Cuando se vendió la sucursal del Banco Hipotecario las dos bóvedas de seguridad se trasladaron a las dos casas del matrimonio... Desde que los Kirchner llegaron a la Presidencia se sabía de los vuelos de los viernes —al Calafate— con bolsas herméticamente cerradas, también que les llevaban los diarios en avión, de los sobreprecios en las obras públicas... Todos sabían que donde tocaras saldría pus pero no publicaban una palabra».

 

Esfuerzos para ocultar

 

Walger, autora del libro «Pizza con champán», un retrato fiel de los alegres tiempos del Gobierno del ex presidente Carlos Menem, apunta otro flanco para intentar comprender el destape del matrimonio, hoy por hoy y pese a la derrota electoral en las legislativas del mes de junio, más poderoso de Argentina: «Intentan dar apariencia de sobriedad como se espera de políticos identificados con la izquierda. Se preocupan por no ostentar, hacen un enorme esfuerzo en ocultar, en bolsas o donde sea, el derroche y el lujo que hoy conoce todo el mundo».

 

Y como muestra de ese dispendio, recuerda que ellos, tan nacionalistas, «decoraron su hotel del Calafate con muebles importados de Europa».

 

El equipaje de la Reina Cristina, título de una biografía autorizada firmado por Olga Wornat, poco tiene que envidiar al que tanto reprocharon a Carlos Menem. Cuando Argentina miraba al ex presidente y creía verle rubio y con ojos claros, es decir, en los años noventa,se hizo llevar a La Rioja la tarta de cumpleaños de Zulemita en uno de los aviones oficiales.

 

En La Rosadita, chalet que construyó en su pago chico de la Rioja argentina, Menem mandó construir una pista de aterrizaje más larga que la del aeropuerto internacional Jorge Newberry de Buenos Aires.

 

Los Kirchner tuvieron «la suerte» de que las exigencias y la creciente demanda del turismo por visitar el Perito Moreno, hicieran imprescindible un aeropuerto donde pudieran aterrizar aviones de grandes dimensiones.

 

Sólo comparten con ellos mismos

 

«Todo lo hacen en El Calafate. Las decisiones, los negocios son cosa de muy pocos. Carlos Menem era más generoso con la corrupción, repartía los beneficios con más gente. Ellos sólo comparten con ellos mismos y su grupito del Calafate, no abren el juego al resto», analiza Walger.

 

El secretismo con el que se mueve la pareja tiene una explicación poderosa para la socióloga Graciela Romer, «Su cautela responde a una necesidad de defensa propia. Hay muchos funcionarios sometidos a la justicia, y ellos están en la mira».