Sale con fritasss

Quien le teme a Guillermo Moreno?

Escrito por saleconfritas 21-04-2009 en General. Comentarios (4)

http://saleconfritas.blogdiario.com/img/fredy.jpg 

 

  

La operación se preparó cuidadosamente, casi como años atrás otros “cumpas” golpearon en el Regimiento de La Tablada.

 

Pero esta vez no se trataba de meterse en campo enemigo como esos otros loquitos, sino que aunque estaban por ingresar en terreno desconocido tenían  todas las garantías de salir indemnes.

 

El objetivo estaba permitido por el alto mando. Néstor y Cristina lo avalaban. Los guardaespaldas estaban preparados con sus fierros y garrotes por si las moscas para entrar al barrio porteño de Mataderos, en la calle Montiel 3221, donde se inauguraba la Unidad Básica "16 de enero de 1959", en homenaje a los trabajadores del frigorífico Lisandro de la Torre.

 

La proclama revolucionaria en un primer momento se basaría en el cancionero popular, ya no gritando ¡Viva Rico y Seineldìn! sino cantando:

 

“Niño bien, pretencioso y engrupido, que tenés berretín de figurar;

niño bien que llevás dos apellidos y que usás de escritorio el Petit Bar;

pelandrún que la vas de distinguido y siempre hablás de la estancia de papá,

mientras tu viejo, pa' ganarse el puchero, todos los días salía a vender fainá”.

 

Pero el “Chueco” Mazón, jefe de la campaña se la mochó de antemano porque Macri no lleva dos apellidos sino apenas uno aunque el viejo hable en cocoliche y esté podrido en guita.

 

No muy convencido, el comandante Moreno salió a encontrarse con el pueblo que lo esperaba ansioso.

 

Bueno, poca gente “por el frío sabe?” y hubo que conformarse con apenas dos colectivos alquilados con indigentes aplaudidores oficiales para hacer un poco de número.   

 

Como es sabido en estos viajecitos algún quilombito siempre se arma. En este caso fue antes de salir con unos pibes de la villa agremiados en el Sindicato de Pibes Chorros que planteaban: “No queremos que nos discriminen, queremos afanar todos por igual”.

 

Un problema menor que fue solucionado con el puntero de la villa y todo volvió a su cauce normal.

 

El tema era que estaba para cagarse de frío en ese humilde palco improvisado pero que había que largar cuanto antes ya que la prensa estaba apostada desde hacía rato.

 

El impresentable Morenito pensó para sus adentros: “Yo soy pesao en serio” más que todo para autoconvencerse porque la que le habían dado a pesar que era “de la buena” no le hacía grandes efectos a fuerza de la costumbre.

 

A Mauricio Macri le zumbaron las orejas cuando Moreno descerrajó democráticamente: "Alguien piensa que este chiquito que nació en cuna de oro está en condiciones de entender las necesidades de los desposeídos, los pobres y los trabajadores; si basta con verle la cara", disparó, en referencia al mandatario porteño.

 

Casi como cuando Karl Marx en carta a Engels del 14 de febrero de 1858, le decía: “Simón Bolívar es el canalla más cobarde, brutal y miserable”, y lo comparaba con Faustin Soulouque, el negro haitiano que se proclamó emperador.

 

Y ni que hablar de olvidarse de la gorda Carrió con “el infanto-juvenil carilindo” Alfonso Prat Gay mientras por dentro le decía: “Chongo de mierda que no me das bola”

 

"Quién puede pensar que ellos saben más que nosotros. Y tal es así que no es que los muchachos del campo no llegaron a un acuerdo con las listas, no pueden integrar las listas porque cuando estos partidos tienen que escribir la plataforma tienen que explicar qué van hacer con las retenciones. Por eso no se pusieron de acuerdo", sostuvo Moreno mientras miraba a los dos viejos encima del palco para ver si por las dudas no eran algunos oligarcas del campo infiltrados.

 

Luego que el secretario de Escruche Interior, Guillermo Moreno observó que sus patovicas estaban tranquilos volvió a la carga.

 

"Nosotros no nos vamos a detener en el 'hasta acá llegamos'. Nosotros vamos por todos y eso se expresa el 28 de junio en todo el país y la capital también. Aquí tiene que nuevamente brotar en el peronismo porteño el orgullo de ser peronistas", apuntó Moreno.

 

Algunos concurrentes un tanto nerviosos por estas palabras se calmaron al pensar que el palo no era para ellos ya que iban por la quinta o sexta afiliación según los partidos que visitan las villas a cambio de algunas dádivas solidarias por supuesto.

 

El cierre de esa magnífica pieza de oratoria política que figurará en los anales de la historia argentina debía tener un cierre verdaderamente revolucionario y apuró la consigna “Patria o Muerte” sin animarse a agregarle “Venceremos” porque a esta altura tal como vienen midiendo no se sienten muy seguros. Y llamó a defender el modelo kirchnerista: "Este gobierno decidió pelear por nosotros, entonces nosotros vamos a pelear por el Gobierno", finalizó por fin.

 

La Marcha de los Muchachos Peronistas atronaba en el equipo de propalación alquilado y el General se revolvía en su tumba de San Vicente.

 

“A ver si hacen la fila pa los chori muchachos” bramó un puntero exaltado por haber abusado de varias cajitas de tetra brick para contener después a los quejosos que reclamaran unos pesos más porque sospechaban que se quedaba con el vuelto de la partida para el acto.

 

Un ama de casa del barrio de Once miraba las imágenes en TN mientras planchaba el guardapolvos para su hijo.

 

“Nene, tomá la sopa o sino lo llamo a Guillermo Moreno” le dijo a su párvulo que se le rió desvergonzadamente en la cara. “Ya vas a ver cuando venga tu padre entonces”.

 

La maestrita “Ciruela” que cree que sabe de todo

Escrito por saleconfritas 21-04-2009 en General. Comentarios (0)

http://saleconfritas.blogdiario.com/img/salvia.jpg 

 

Cuáles fueron los furcios y bloopers de la presidenta Cristina Kirchner?

 

Tratándose de políticos, es claro que los furcios, los actos fallidos y aquellos errores que nadie espera observar y escuchar, son material importante de análisis porque, y así lo indica la más compleja teoría, también son parte de esa construcción discursiva.

 

En nuestro país, lamentablemente, tenemos un historial de ridículos cometidos por hombres de Gobierno. Sin lugar a dudas, el podio es para el ex presidente Carlos Menem que logró combinar anuncios de una calaña digna de un guionista cómico – recuerdan el viaje a la estratósfera ¿no? – hasta absurdos que rozaban la falacia como la lectura de la obra completa de Sócrates.

 

La lucha por el segundo lugar, Cristina Fernández de Kirchner ya casi la ha ganado.

Su oralidad y gestualidad meta discursiva se ha desarrollado en las más variadas formas. Desde furcios, distracciones hasta actos fallidos y bloopers, la mandataria ha tenido una presencia mediática nacional e internacional muchas veces gracias a sus deslices.

 

Por debajo, en la lista podríamos ubicar a Fernando De la Rúa quien sus mejores furcios los cometió no en actos de gobierno sino en la vida televisiva o al ex presidente Néstor Kirchner quien hizo de la ruptura del protocolo que su investidura requería casi una política de Estado.

 

Los traspiés del hombre de Anillaco son bien conocidos y sucedieron en diez años de gestión. ¿Podrá Cristina Kirchner igualarlo o superarlo? Por el momento, podríamos decir que acumula una buena racha de ellos.

 

A continuación, un racconto de los furcios, bloopers y errores de la presidenta Kirchner.

 

Para anotar, la verdadera fórmula del agua. El escenario ameritaba que la presidenta se luciera destilando inteligencia para borrar esos fantasmas machista de la incapacidad femenina para la ciencia.

 

Frente a los más prestigiosos científicos del país, Cristina Kirchner aseguró que lo único que recordaba de sus clases de Química, en el colegio secundario, era la fórmula del agua.

 

Llegaba entonces el momento de demostrar que varios años después esa enseñanza quedaba intacta en su memoria.

Con la seriedad que da la exactitud de las palabras, la nombró: ¨Hache dos cero¨ disparó, confundiendo con un número la letra O de la partícula de oxígeno.

 

El auditorio, obviamente, enmudeció pero la Presidenta jamás se percató de su error y continuó sonriendo para las cámaras.

 

De protocolo mejor ni hablar. En Argelia, en el marco de su gira por los países del norte africano, Cristina Kirchner propuso un brindis. Claro, ella esperaba que aún en una cultura tan distinta a la nuestra, la costumbre permaneciera intacta. "¿No se brinda aquí? Bueno, vamos a congratularnos”, debió improvisar ya con la copa en alto.

 

En Moscú, y con el presidente de Rusia, Dmitri Medvedev, sentado a su lado, la presidenta inexplicablemente pidió disculpas por haber utilizado el término "revolución", en referencia a la construcción del gasoducto de Nordeste.

 

 

"¡Esto es una revolución!. Bueno, con perdón de la palabra revolución. Han tenido alguna experiencia los rusos en las revoluciones" , se enredó sola y sin más.

 

En nuestro propio país. La formalidad indica que el mandatario de turno inaugure las sesiones ordinarias del Congreso de la Nación. El acto en cuestión había suscitado gran interés porque obligaba a Cristina Kirchner saludar al vicepresidente Julio Cobos con quien mantiene una inexistente relación tras la negativa de la 125.

 

Esa imagen se llevó toda la atención, inclusive la de la presidenta quien, luego de un discurso que duró más de una hora donde repasó los logros de su primer año de gestión, se olvidó de iniciar formalmente el período legislativo.

 

Apertura del Congreso II. Como se sabe, la gestión de Cristina viene a ser la continuación de la de su esposo, Néstor, o por lo menos, así lo han planteado ellos.

 

De manera tal que, puede ser que algún caso, la obra de Gobierno de uno u otro se confunda precisamente por esa idea de unidad. Lo curioso es cuando los propios actores ya no pueden distinguirse, como le sucedió a la presidenta cuando con ese tono seguro que caracteriza sus discursos, aseguró ante un recinto repleto: "Ustedes saben lo qué pienso sobre la educación. Lo dije aquí cuando vine por primera vez como presidenta el 10 de diciembre de 2003", en referencia, en realidad, al día de su asunción, en 2007.

 

Apertura del Congreso III. Mientras Cristina Kirchner autoelogiaba su política jubilatoria, entre la que mencionó el aumento a los pensionados, gracias a la ley de movilidad jubilatoria, la diputada María América González, visiblemente furiosa, con la mano alzada negaba con un dedo las palabras de la Presidenta.

 

Sorprendida o desconcertada, la mandataria mencionó a la legisladora de la oposición: "Allá me aplaude María América al fondo".

 

La confusión presidencial tuvo su fin. A través de un comunicado, González salió a aclarar que los jubilados "necesitan con urgencia la recomposición de la estructura piramidal de los haberes para luego sí aplicar una movilidad auténtica, y no la de una fórmula poco transparente”.

 

¿A qué hora era? La primera vez que la presidenta llegó tarde a un encuentro con otros mandatarios fue en la cumbre de Lima, siguió con su retraso en la primera reunión del G-20, de la que participó, en Washington, y tuvo el cierre más escandaloso en Brasil, donde se justificó con la simpática frase: "En este lugar no dan ganas de trabajar".

 

Olvido I. Acto oficial en Pilar. Razón: medidas económicas para salvar a la Argentina de la crisis internacional. Cristina Fernández anunció el polémico proyecto de blanqueo de capitales.

 

Sin embargo, se olvidó de comunicar nada más ni nada menos que la moratoria fiscal, la otra gran apuesta de su gobierno. Ante el desliz, por la medianoche de ese mismo día, varios miembros de su gabinete debieron salir de gira mediática a remendar el error.

 

Olvido II. En otras dos oportunidades, la Presidenta debió volver al micrófono después de sus anuncios en la quinta de Olivos mientras ya estaba saludando, porque ¡ups!, se olvidó de algunos detalles.

 

Uno, las nuevas medidas para el campo. El otro, que llegó con aclaración y todo, cuando presentó un paquete de 13.200 millones de pesos para incentivar el consumo, cuando olvidó anunciar el plan de créditos para las PyMES.

 

"Esto me pasa por la costumbre de no leer. Es para los que dicen que soy soberbia y no reconozco errores", sonrió ante las cámaras.

 

Con ustedes…."Los dejo con el ministro..., secretario Moreno", dijo Cristina Kirchner al presentar a su más cuestionado colaborador, durante una reunión que mantenía con empresarios para acordar nuevos precios de los útiles escolares.

 

Ni yuyito ni girasol, trigo por maíz. La prensa lo catalogó como uno más de los "bloopers agropecuarios" que acumuló el Gobierno durante la guerra gaucha.

 

El groso error se vio en un spot televisivo ordenado por la presidenta. En el comercial, un locutor intenta explicar la alta "inequidad" existente en la cadena de producción sojera y la necesidad de atender la demanda interna en otros productos.

 

"El campo, como la Argentina, necesita producir además de soja, leche, carne, maíz y mucho más", se puede escuchar.

 

En las imágenes se ven un cartón de leche y un bife de cuadril. Pero al momento del maíz no hay un gráfico de un choclo, ni un pochoclo, ni nada que se le asemeje, sino de ¡tres espigas de trigo!

 

Y el rugby, ¿cómo se juega? Cristina Kirchner era candidata presidencial. Su marido recibe en la Casa Rosada a los Pumas que habían conseguido e l tercer puesto en la Copa del Mundo jugada en Francia.

 

El presidente Kirchner y la primera dama observan atónitos un improvisado  ¨scrum¨ y Cristina toma el micrófono y, luego de que gran parte del país hubiera visto transpirar durante los dos tiempos que dura cada partido, al seleccionado, pronuncia la frase:"A mí, lo que más me gusta del rugby es el tercer tiempo".

 

¡Osoooooo! Seguramente, este sea el blooper que con mayor facilidad quede en la memoria colectiva.

 

Como se sabe, desde la asunción del presidente norteamericano, Barack Obama, la presidenta de todos los argentinos ha hecho lo imposible por lograr sellar la fotografía tan ansiada de ellos dos juntos.

 

El escenario que eligió Cristina para conseguir el saludo fue la preparación de la fotografía oficial de la Cumbre G-20.

 

Obama se acercó a saludar. Cristina pensó que iba a tener un gesto con ella, pero en realidad al que quería saludar era a su vecino el primer ministro canadiense.

 

Impactada por la esquiva situación, la mandataria sólo atinó a mirar hacia los costados para cerciorarse que nadie la había visto, pero ya era tarde. La filmación del ¨accidente¨ presidencial recorrió el mundo.

 

Menemismo, kirchnerismo y cuentas en Suiza

Escrito por saleconfritas 20-04-2009 en General. Comentarios (0)

http://saleconfritas.blogdiario.com/img/robos.jpg 

 

ANTICIPO DE LIBROS: EL PACTO MENEM-KIRCHNER

 

MENEMISMO, KIRCHNERISMO Y CUENTAS EN SUIZA

 

 Por Juan Gasparini

 

    Historia de la coima radioeléctrica: los 25 millones de dólares que el grupo francés Thales le pagó al clan Menem contada por el broker francés Lionel Queudot, que triangulara el soborno desde Ginebra.

 

El paradigma de las comisiones ocultas investigadas en Suiza, con las que Siemens y Alstom retribuyeron presuntamente los contratos por los DNI, obras de electroingeniería, adquisición de centrales térmicas y el tren bala. La pista de los 520 millones de dólares de los fondos de Santa Cruz depositados en Zurich, de los que sólo volvieron al país 390 millones de dólares.

 

    El 30 de abril de 2004 en Suiza, el protagonista del libro viaja en el asiento trasero de un Volvo metalizado con placa diplomática. Es el coche del embajador argentino en Berna, Guillermo González, quien ha enviado a su chofer a Ginebra para buscar a un pasajero desconocido. Se trata de Lionel Queudot, titular de una fiduciaria que viene de quebrar en esa ciudad helvética, estigmatizada por las secuelas de la corrupción en África. El hombre tiene 53 años. Lleva consigo una cartera para guardar papeles.

 

    Distrayéndose con el paisaje desarbolado que transcurre a la vera de la autopista, evoca sus discretas reuniones con funcionarios gubernamentales, conducidos por el entonces ministro de Justicia, Gustavo Béliz.

 

Esas gestiones confidenciales lo terminaron de convencer para concretar un gesto espectacular: firmar un testimonio consular espontáneo en sede territorial argentina en Suiza, revelando su intervención para pagarle 25 millones de dólares al entorno del otrora presidente Carlos Menem.

 

Fue la contrapartida por la concesión del espacio radioeléctrico nacional a la compañía Thales, líder en la electrónica militar y de seguridad en Francia, uno de los más poderosos del mundo.

 

    Los documentos de las confesiones de Queudot y el contrato de fantasía con el que lo mandatara Thales para delinquir, se reproducen exclusivamente en este libro.

 

La crónica de la obra le sigue las huellas a este comisionista financiero, ejemplo de los temerarios brokers, intermediarios fiduciarios habituales en el paisaje bancario helvético.

 

Son agentes "multiuso" que constituyen sociedades instrumentales para ofrecer servicios parabancarios, gestores que actúan en las sombras y enmascaran transacciones encubiertas de sus clientes.

 

Realizan operaciones en nombre de terceros por las que cobran faraónicos honorarios, al igual de lo que se viene conociendo sobre Alstom y Siemens.

 

La declaración de Queudot por las coimas de Thales, punto de partida del libro, resumió a las autoridades argentinas cómo se organiza y circula un soborno internacional.

El relato dibuja la ruta del dinero, atravesando cuentas, sociedades, oficinas y bancos, conectando empresarios y aventureros en la Argentina, Uruguay, Holanda, Francia, Suiza y los Estados Unidos.

 

    Sin embargo, a los pocos meses del desembarco de Queudot en la embajada argentina en Berna, y siempre en el 2004, el presidente Néstor Kirchner cesó al ministro Beliz, y anuló un viaje a Suiza.

 

El gobierno argentino resolvió asimismo no firmar un tratado de asistencia penal con Suiza para luchar contra la corrupción, el blanqueo de dinero y el terrorismo.

 

De inmediato, Kirchner decidió no apelar en Ginebra contra la devolución de 7 millones de dólares depositados en cuentas de ese país por Menem y su secretario privado, Ramón Hernández, confirmando el desapego para profundizar la persecución de la corrupción.

 

A su vez, los 520 millones de dólares de los fondos errantes de Santa Cruz, llegaron a Zurich. Volvieron al país sólo 390 millones de dólares, pero recién en marzo de 2008 y bajo amenaza de confiscación de la justicia de Estados Unidos.

 

    Sin apartarse del hilo conductor del libro que encarna Lionel Queudot, quien temiendo por su vida ha escapado recientemente de Suiza, el reportaje se extiende en otras prácticas de la multinacional francesa Thales, incriminada en el "affaire Clearstream", que hiciera vacilar la transición en Francia entre los presidentes Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy.

 

A Thales se le imputa paralelamente corromper a Jacob Zuma, candidato presidencial del partido dominante en África del Sur para las elecciones generales previstas para fines de 2009, cuyo juicio oral debería tener lugar próximamente en Johanesburgo. La mayoría de esos sobornos reiteran la utilización de un broker en Suiza, para disimular y canalizar los dineros del cohecho, metodología observada por Thales, Siemens y Alstom, todas firmas europeas con múltiples contratos denunciados en la justicia argentina, por un valor que ronda los 20 mil millones de dólares.

 

    La narración evoca todo lo que pasó dentro y fuera del país en derredor de los estallidos políticos y judiciales provocados por las coimas de Thales.

 

Da seguimiento a un escándalo de corrupción ocurrido en épocas de la presidencia de Carlos Menem sin resolver en los tribunales durante los gobiernos de los Kirchner.

 

La investigación incluye un capítulo sobre cómo se fraguó en la Argentina el negociado por la privatización del espacio radioeléctrico.

 

Sin transición y en capítulo separado, se desencriptan las claves de la cuenta de Menem en Ginebra, junto a las andanzas del testigo C, el arrepentido iraní que lo acusó de cobrar 10 millones de dólares para silenciar el sumario por el atentado contra la AMIA.

 

Al disecar toda esa trama, el libro termina pintando el crepúsculo de las esperanzas de la lucha contra la criminalidad económica alentadas inicialmente por el matrimonio Kirchner, desnudando la matriz de la corrupción, al cabo de 25 años de democracia en la Argentina.

 

Juan Gasparini, abril de 2009

 

Nota: El manuscrito fue enviado a imprenta el 15 de marzo de 2009. Ocho días más tarde, al ex presidente Carlos Menem fue procesado en primera instancia por el sumario Thales en la Argentina, acusado de "defraudación por administración agravada". El 6 de abril de 2009, la Sala II de la Cámara Federal de Buenos Aires, rechazó un recurso de los inculpados con sentencia firme en el presente sumario, prohibiéndoles apelar ante la Cámara Nacional de Casación Penal.

 

 

 

 

A confesión de partes, relevo de pruebas

Escrito por saleconfritas 20-04-2009 en General. Comentarios (0)

http://saleconfritas.blogdiario.com/img/moreno.jpg 

 

Amadeo filoso: “Vení Moreno, te estamos esperando”

 

El ex diputado, hoy en el peronismo disidente, escribió para LPO, una ácida respuesta a los ataques de Guillermo Moreno a Macri y Prat Gay. “Cuando venga por todos, deberá explicarnos que tiene de peronista esconder la pobreza detrás de cifras falsas”, y porqué “es mas revolucionario repartir heladeras que implementar un ingreso básico para las familias indigentes”.

 

Por Eduardo Amadeo 

 

Un filósofo barrial sentencio que a Moreno “se le soltó la cadena”. Conocido mas por sus aprietes a empresarios y funcionarios (aun de su propio Gobierno) que por sus apariciones públicas, Guillermo Moreno decidió que es el momento de dejar los sillones y salir a la pelea pública.

 

Para ello, eligió la línea conceptual de su jefe: el mundo de los blancos y los negros, de tristes reminiscencias, lejanas y aún cercanas, cuando fueron exhumadas por otro apóstol de la convivencia, como el afortunadamente silencioso Luis D´Elía.

 

Vaya uno a saber porque Moreno acude a argumentos tan agudos como el color de la piel o el material de la cuna para definir quienes son amigos o enemigos, réprobos o elegidos de un modelo progresista.

 

Tal vez lo denigra a Prat Gay por ser carilindo, solo por oposición a Kirchner.

 

No lo sabremos nunca (ni nos interesa), simplemente porque a esta altura de la historia es difícil saber cual es el valor político de esos argumentos, ya que valor operativo y ético no tienen ninguno.

 

Y cuando digo valor político, estoy diciendo que -afortunadamente- no sirven para construir ni retener el poder. Y menos aún sirve el “vamos por todo”, también de tristes reminiscencias a lo largo de la historia de la humanidad.

 

Lo que es cierto, es que a Moreno, como a su numen intelectual y político Nestor Kirchner, se le han acabado los argumentos que otrora utilizaron para generar cohesión, aun en sus propias filas.

 

La brutal caída en la aceptación popular de la batalla contra el campo es un indicio que aun no han procesado, y tal vez es por ello que siguen insistiendo en que hay un país que asume sus banderas de conflicto permanente y que de tal manera han de seguir adelante con su proyecto.

 

Por eso Moreno nos propone batalla y creo que es importante darla, obviamente en el campo de las ideas (o es que Moreno piensa en otro tipo de batallas?).

 

Así, cuando venga por todos, deberá explicarnos cuanto tiene de progresista (o peronista), el haber escondido la pobreza detrás de cifras falsas.

 

O haber paralizado la investigación social en la Argentina, lo que impide saber que sucede con los más débiles, los excluidos, los que no tienen voz.

 

También podrá contarnos porque piensa que hay que excluir de la comunidad organizada (eje del pensamiento peronista), a cualquiera que no piensa exactamente como el.

O que tiene de revolucionario el haber incubado -por impericia y tozudez- un ciclo ganadero como el que se aproxima, que habrá de generar la inflación que agrede sobre todo a los mas pobres.

 

No dejará, espero, de contarnos porque es más revolucionario repartir heladeras que implementar un ingreso básico para las familias indigentes. O cual es el mérito ideológico de ocultar el dengue y echar a los funcionarios que se niegan a ser usados en un proyecto delirante. O porque su Gobierno no logra aprobar un régimen que de cobijo a los chicos excluidos, sean o no delincuentes.

 

Será muy interesante que Moreno nos explique en que autor de izquierda se inspiró Nestor Kirchner para cambiar la tablita impositiva y regalar 20% de aumento a los más ricos, o que falló para que haya aumentado – después de 15 años- la mortalidad infantil.

 

Y muchas otras preguntas que podrá contestarnos para iniciar el sinceramiento que la buena política necesita. Por eso, si Moreno viene, lo estamos esperando.

 

¿A dónde van los Kirchner?

Escrito por saleconfritas 18-04-2009 en General. Comentarios (2)

http://saleconfritas.blogdiario.com/img/fuga.jpg 

 

Fallas de diagnóstico. Pérdida del rumbo. Inseguridad. Nerviosismo. Soledad. Autodefensa. Irascibilidad. Todo eso se acumuló detrás de la decisión que cambió por completo el escenario político y económico del país.

 

Néstor Kirchner jugó a adelantar cuatro meses las elecciones legislativas presionado por un cuadro anímico bastante alejado de la intuición del líder que se realimenta del sentimiento de las masas o de la frialdad del estratega florentino que mueve sus piezas con visión de futuro, los dos clásicos perfiles históricos que diferencian los modos de ejercer el poder.

 

No hubo en este caso póquer ni ajedrez; apenas un jugador acorralado que "racionaliza" su acelerada decadencia.

 

"Kirchner se enamoró del personaje que cree representar, el que va a cambiar la historia", comenta, fastidiado, un legislador nacional, todavía leal, que lo conoce como pocos.

 

"Se siente acorralado; si pierde, se va", apuesta. No resiste la idea de haber fracasado en el intento.

 

"Ya no estoy para el 2011, vos tenés que seguir con este modelo", conmovió Kirchner a Daniel Scioli poco antes de la derrota en Catamarca.

 

¿Quién será Kirchner? ¿Él mismo o su personaje? El personaje se presenta como infalible, manda y controla todo, desconcierta a sus rivales y atemoriza y extorsiona a sus súbditos.

 

Ese parece ser su mundo interno, en el cual no hay espacio para otros que no sean subordinados o enemigos.

 

Hay una excepción y es su familia. Aunque no está claro si además del afecto que siente por Cristina Fernández, su esposa, también la incluye -en el plano político- como subordinada suya.