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Por qué Timerman eliminó su página web.

Escrito por saleconfritas 29-06-2010 en General. Comentarios (0)

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Por qué Timerman eliminó su página web.

 

Argentina: El currículum hipócrita que reparte el Canciller Héctor Timerman.

 

En los antecedentes que distribuye cancillería oculta su paso como director del diario procesista de “La Tarde” y su columna en “Noticias”.

 

Por Darío Gallo y Doris Recalt

 

        Tras su designación al frente del ministerio de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman distribuyó a través de la Cancillería su currículum a los medios de comunicación nacionales y extranjeros con sorpresivos "recortes" en su historia profesional, a tono con la práctica de muchos funcionarios de hacerse de un pasado a tono con el marketing oficial.

 

En su hoja de vida, Héctor Timerman omite dos de los puntos más altos en su carrera periodística, en un gesto de hipocresía política por lo menos curiosa para quien tendrá que encargarse de ahora en más de la imagen y de las relaciones internacionales.

 

En el comunicado de la Cancillería no figura su paso como director del diario procesista en La Tarde ni tampoco su prolífica producción para la revista Noticias que edita el Grupo Perfil.

 

A los 22 años, Héctor Timerman se convirtió en el periodista más joven de la historia argentina en dirigir un diario (Jorge Lanata tenía 26 cuando fundó Página/12).

 

La Tarde fue una creación de su padre Jacobo Timerman y así lo destaca la biógrafa de ese maestro de periodistas.

 

Cuenta Graciela Mochkofsky en su libro Timerman. El periodista que quiso ser parte del poder: "analizar el vespertino La Tarde sirve para comprender de qué manera el Proceso diagramó su modus-operandi sobre la prensa.

 

El diario fue lanzado con la misión evidente de apoyar al golpe –que era un secreto a voces desde fines del año 1975- pero no sólo eso: el proyecto apuntaba a la consolidación en la opinión pública del gobierno militar que lo seguiría. En mayor o menor medida los medios gráficos, en ese momento, padecieron la censura y también la autocensura. Pero La Tarde fue otra cosa: salió para respaldar a la dictadura".

 

El encargado de dirigir La Tarde fue Héctor Timerman, pero eso fue borrado del currículum que distribuyó la Cancillería.

 

Aunque Timerman hace un tiempo se mostró arrepentido y atribuyó su error a un pecado de juventud, es llamativo que ahora lo oculte.

 

En las páginas de La Tarde se pueden ver las alabanzas al Proceso y también una fotografía de Timerman cuando concurrió a una reunión con el General Jorge Rafael Videla.

 

Es cierto que haber sido propagandista de la peor dictadura militar que tuvo la Argentina no suma puntos para un currículum, pero sería una muestra de seriedad institucional de Timerman no ocultar su pasado, después de haberse arrepentido.

 

La comunicación oficial sobre la trayectoria de Timerman tampoco toma en cuenta su desempeño como columnista en la revista Noticias, donde publicó desde 1999 a 2004, y que él siempre destacó como punto clave de su carrera. En total, publicó 96 artículos de opinión.

 

En 2004, Héctor Timerman fue nombrado cónsul de la Argentina en Nueva York y dejó de escribir en Noticias -un medio mal visto por la administración Kirchner-, pero él no renegaba de su participación en la revista de Editorial Perfil.

 

En la página web personal de Timerman, que mantuvo desde 2001 al 2005, destacaba en sus links favoritos a la revista Noticias y en una descripción del contenido de su sitio decía: "En esta página se puede ver algunos de los últimos artículos que publiqué en medios argentinos, especialmente, en la revista Noticias".

 

De ese sitio denominado www.timerman. com.ar ya no hay rastros en la web.

 

Siendo cónsul en Nueva York, Timerman decidió eliminarlo y trató de romper todo nexo con la revista Noticias, aunque fuese virtual.

 

Y en sólo cinco años, logró que en la comunicación oficial de su

designación desapareciera toda relación con la revista que tanto molesta a los Kirchner y también con el diario que propagandizaba a la dictadura.

Salvemos a nuestros hijos de la escuela argentina

Escrito por saleconfritas 28-06-2010 en General. Comentarios (0)

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SALVEMOS A NUESTROS HIJOS DE LA ESCUELA ARGENTINA!

 

Por Santiago Mallorca

 

Los hechos que se suceden en los colegios de distintas partes del país, con diversos grados de intensidad, tuvieron el lamentable mérito de poner ante nosotros el estado actual de lo que se ha dado en llamar el "sistema educativo" argentino.

 

A poco de andar y sin mayor dificultad, observamos que de "sistema educativo" le ha quedado muy poco (la falta de coherencia interna de sus elementos es evidente) y de educativo mucho menos.

 

Las noticias de los tiempos nos ofrecen un reparto de maestras jardineras abusadoras, maestros de formación inicial también abusadores, alumnos que golpean a sus maestras en el nivel medio, alumnos que golpean o matan a sus compañeros en ambos niveles, exhibiciones de armas blancas y de fuego en los establecimientos, unidades académicas universitarias que reúnen en sus claustros a quienes dicen ser piqueteros, artesanos, y presencia de traficantes variados en todos los lugares, sin distinción de nivel.

 

En fin, un panorama desolador, al que también podríamos agregar las medidas de fuerzas de los docentes en varias jurisdicciones, los conflictos internos por la conducción y las cátedras en varias universidades públicas, la falta de cumplimiento del mínimo calendario lectivo, las condiciones edilicias, la ausencia de política nacional y provincial en la materia, etc.
 
¿Cómo ha llegado a suceder esto? ¿Cómo explicar que una nación considerada líder en el tema educativo para América Latina se encuentre ahora sumergida en el más ineficaz aparato de enseñanza que haya conocido?

 

¿Cómo entender que se la transmisión efectiva de conocimientos se haya deteriorado a tal punto que la escuela ha pasado a ser un recinto de mínima seguridad donde sus propios destinatarios, pueden transformarse, al mismo tiempo, en victimarios y víctimas por efecto de este proceso?

 

 
Historia I.

 

La debacle de la dictadura militar se llevó consigo la permanencia del modelo educativo tradicional.

 

A partir de allí, el gobierno alfonsinista le apuntó al sistema clásico de bachillerato (para decirlo en sentido amplio) como un esquema autoritario que, además, no se encontraba a la medida de los nuevos tiempos. De paso hizo realidad la ilusión de los lectores gramscianos de ocasión, quienes veían la oportunidad de "copar" la cultura y todo lo que tuviera que ver con lo educativo, como una manera de ganar la batalla ideológica de fondo.

 

En 1984 se puso en marcha el Congreso Pedagógico Nacional un ámbito multitudinario de discusión que enfrentó las posiciones defensoras de diseños públicos, con fuerte hincapié en el cambio pedagógico y la equidad, frente a la postura de la educación privada.

 

A la par, se dieron otros debates que involucraron, por ejemplo, a aquellos que pusieron el acento en la escuela como protagonista, otros en la formación de los docentes y otros en los contenidos curriculares.

 

Al término del Congreso Pedagógico se elaboraron algunas propuestas que después serían utilizadas en la década siguiente.

Sin embargo, mientras esto sucedía, por un falso criterio "democratizador", la escuela comenzó a transformarse de un recinto "de contenido" a uno "de contención".

 

Ello significó, en la práctica, una mayor flexibilidad para evitar la repitencia y, la disminución de los estándares de disciplina; es decir, lo malo de lo "viejo" se enderezó con lo peor de lo "nuevo".

 


Historia II.

 

Se ha dicho que la disyuntiva izquierda-derecha ha caducado hace tiempo y es utilizada para confundir a los incautos que todavía siguen creyendo en ella... Ningún ejemplo resulta más ilustrativo de esto que lo sucedido en los noventa con la reforma educativa: El gobierno menemista no tuvo reparos en solicitar a técnicos pretendidamente "progresistas" la elaboración de lo que luego fue la Ley Federal de Educación.

 

Allí se terminó de trastocar todo. Se estableció la Educación General Básica y el Polimodal, como forma de alargar y mantener el período de escolaridad y dotarlo de algún grado de especialización laboral.

 

A su vez se dispuso la transferencia de las escuelas a las provincias, reduciendo el papel del Ministerio Nacional del ramo a una instancia de formulación y coordinación de políticas. Se elaboraron nuevos contenidos pero no se profundizó la mejora de la profesión docente, su calificación y la revisión de su régimen estatutario.

 

Esto convino a todos. El Estado Nacional se quitó un problema de encima, dejándole a las provincias la gestión escolar. Las provincias, por su parte, recibieron el manejo exclusivo de la educación en sus jurisdicciones, sin mayor injerencia del gobierno nacional quien, en esto de "promover el bienestar general" tenía la posibilidad de construir y administrar escuelas nacionales en todo el país, en competencia con ellas.

 

El gremio docente, a su vez, si bien terminó discutiendo con el secretario provincial de turno, no vio disminuido su poder ni cercenada su participación en las juntas o comisiones evaluadoras del personal, manteniendo la llave de la carrera docente.

 

Cabe preguntarse que pasó con el alumno, dichoso beneficiario de tales esfuerzos patrióticos.

 

Por empezar, debido a este seudofederalismo, perdió la asistencia nacional directa y los beneficios que le aportaría una gestión estratégica de conjunto. Pero lo más dramático fue que, según donde estudiara, pudo tener mayor o menor suerte para sobrevivir en el nuevo sistema, ya que cada jurisdicción entendió (o quiso entender) lo que le convenía de la Ley.

 

Así, mientras Buenos Aires sustituyó "educación" por "escuela" general básica y trató de paliar sus deficiencias en el nivel inicial, con indiferencia del medio, Córdoba, por ejemplo se dedicó a fortalecer éste último y la Ciudad de Buenos Aires a tratar de mantener el anterior régimen con algunas modificaciones del nuevo.

 

En fin, mientras para unos la escolaridad se convirtió a un aspecto exclusivamente de protección social, para otros, la reforma oficializó la existencia de una "básica" más un "preuniversitario" al estilo norteamericano.

 

Por otro lado, puertas adentro, la escuela paso del contenido a la contención y de la contención a la convivencia.

 

Este nuevo término sirvió para desmenuzar aún más el régimen interno de conducta, eliminando amonestaciones, reduciendo las expulsiones como tales (y menos durante el año lectivo), e instituyendo cuerpos colegiados donde los alumnos tratan las faltas cometidas por "alumnos" y determinan sus consecuencias.

 

Si esto no fuera suficiente, la reforma constitucional y la Ley de Educación Superior fortalecieron la autonomía, gratuidad y sostenimiento de la enseñanza universitaria.

 

Esto derivó en conflictos institucionales con la Nación, cuyo más claro ejemplo fue el ingreso a la carrera de Medicina, potenciando la gestión de rectores como Shuberoff y, en lo más alto de la cuestión, desplazando a un Ministro de Economía como López Murphy, sólo por que unos cuantos estudiantes quemaron unos bancos en Avenida Figueroa Alcorta y Pueyrredon.

 

Por último, toda esta situación (muy brevemente descripta) alentó desde las tribunas neoliberales a ofrecer soluciones "de mercado" como las escuelas charter, la escuela autónoma, etc, lo que tampoco se observa como una solución definitiva a la realidad que vivimos.

 
Salida.

 

El lector podrá sostener que buena parte de este relato es un ejercicio de pacatería de quien intenta volver al pasado. Nada de eso.

 

Lo dicho constituye un intento de advertir que los hechos de violencia escolar no tienen un origen exclusivo y excluyente en las políticas del FMI, los medios, la crisis de la familia, el nivel de desempleo, Marilyn Manson, u otros tópicos de atribución de culpabilidad.

 

Más bien, no debe dejarse de lado un análisis que se ocupe también del fracaso educativo como derivación de una política fragmentaria constante, diseñada por burócratas, favorecida por grupos particulares de interés y dirigida para disminuir la presencia del Estado Nación, antes protagonista.

 

La escuela ha quedado condenada a ser un comedor o un merendero para niños indigentes como actividad principal (no accesoria), y un reservorio de jóvenes a lo que se mantiene sin objetivos claros, impartiéndose (cuando se puede) una calidad de enseñanza decreciente.

 

En este contexto, donde se ha perdido la noción de comunidad y cada responsable puja por cuestiones sectoriales de beneficio, ¿Hasta cuándo vamos a sorprendernos por las trágicas consecuencias que se están generando?
 

Cuando la ofensa no es solo moral

Escrito por saleconfritas 27-06-2010 en General. Comentarios (1)

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"Y aquellos que pervirtieron la voluntad del pueblo fueron puestos de rodillas, maniatados y sometidos por la fuerza..." Codex Supliccium, III-24    

 

 

CUANDO LA OFENSA NO SOLO ES MORAL
 
Por Domingo Arcomano

 
“El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes y autoridades creadas por esta Constitución…” así lo dice su artículo 22, la mas fiel expresión de la reacción conservadora y anti-popular.

 

Del mismo modo que su artículo 19 (“Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados…”) representa la expresión del más crudo liberalismo antisocial reservado, claro, desde mediados del s. XIX a aquellos conservadores.

 

El zonzaje local cree, sobre todo si aprobó algunas materias de derecho, que con ello -en este siglo- se defienden los derechos humanos (toma de drogas, auto-destrucciones físicas o psicológicas, degradación de la vida cotidiana propia y ajena, etc.)

 

Generaciones enteras de argentinos fuimos educados en aquel malabarismo anti popular, aún durante las dictaduras militares en las que se enseñaba …“educación cívica”!!.

 

La democracia indirecta, justificada con gruesos volúmenes “doctrinarios” y correctivos policíacos, logró que el pueblo “representado” sintiera su destino totalmente ajeno, aún en los pueblos más pequeños y más miserables.

 

Es que el “representado” solo lo es para pagar impuestos y ser bolsiqueado por la pandilla política de turno, con o sin uniforme. Así, el ciudadano es tal si tiene los impuestos al día.

 

El resto son estafadores (con derechos) o marginales (sin los ídem).

 

Pero la pseudo-representación no se agota en la pandilla política. La “ciudadanía” que no es otra cosa que el derecho a la “ciudad” es decir a la comunidad organizada como Nación, se ve afectada también por quienes no son “electos”, sino designados: Jueces, Fiscales, Docentes, Policías.

 

Los“aprietes” recíprocos entre el poder político y el judicial o sus connivencias, la reducción de las fuerzas policiales a sirvientas prostituidas de aquel poder político, esterilizando uno de los factores que debieran garantizar una VIDA BUENA COTIDIANA (transformándolas así en fuerzas cuasi-mafiosas que devoran hasta a sus buenos elementos) son otro síntoma de la mentira de la “representación”: simplemente porque el pueblo no puede controlarlas, y es su víctima inmediata.


Hoy la pandilla política, repartida entre los cuatro poderes, está cavando su propia fosa y está negociando el precio de la lápida. Día a día y año tras año, el pueblo está aprendiendo cuales son los límites de esta parodia democrática donde el pueblo no delibera ni gobierna, donde el delito se instala en los rincones más inesperados de la sociedad, las generaciones se pudren en el lumpenaje y la Nación va perdiendo su lugar respetable en el mundo.

 

Si la representación no existe, el pueblo debe recuperar su soberanía: Debemos llegar a una nueva Constitución o norma general que garantice el ejercicio efectivo y directo de los derechos esenciales del pueblo y eleve a primer lugar la represión de los delitos contra la sociedad, la Nación y el Estado.

 

Porque los derechos individuales, solo favorecen a los individuos que pueden pagar su ejercicio (ej.: “los cuatro millones de argentinos que se fueron de vacaciones”: ¿y los otros cuarenta millones?).

 

Porque “derecho esencial del pueblo” no es lo mismo que derechos humanos.

 

Estos últimos son la fantasía burguesa que permite comer a unos pocos a costa de muchos: Secretaría de Derechos Humanos, INADI, los pelotudos universitarios abonados, las ONG subsidiadas desde el exterior por países que matan civiles indefensos en guerras contra el “terrorismo” (de los demás).

 

La defensa de las personas (no de los individuos) contra los abusos estatales empieza desde abajo, desde el sufrimiento cotidiano de cada argentino y no desde organismos burocráticos empeñados en la defensa jurídica de la delincuencia vulgar.

 

Si este delincuente vulgar accediera milagrosamente a la claridad política, dirigiría su violencia contra sus “defensores” porque los visualizaría acertadamente como cómplices de la pandilla política que lo explota.


EL “24 DE MARZO” Y EL PRECIO DE LA CARNE

 

“Seremos vilipendiados por una generación surgida del desastre, que llevará la derrota en el alma y en la sangre como un veneno el odio del vencedor”.

 

(Ñande potare´y vaera oeteí ñemongara opu´ava taperegui, oguerajhava jhi´anga jha jhuguype ya e´y umi ayu´y omono´ova guí, peteí, ñandeyuca ramo vaichá”)

 

Ultimo discurso del Mariscal Francisco Solano
López en Cerro Corá (1870)


La “generación” derrotada es la del 70, el odio del vencedor es el odio de los militares del golpe de Estado de 1976, y ese “nosotros”, como siempre, es el pueblo argentino.

 

Los payasos del “24 de marzo” omiten en cada una de sus declaraciones que el golpe cívico-militar se hizo contra un gobierno democrático, peronista, encabezado por Estela Martínez de Perón, la primera presidente argentina, mal que le pese a la distorsión política de “género”.

 

Cuando se arrincona a cualquier tarado progresista en relación a las prácticas mafiosas, traidoras, de asesinato vulgar y de traición a su patria y a su pueblo en que incurrió la guerrilla de los 70 y se le pregunta si el kilo de carne de un militar vale menos que el kilo de carne de un guerrillero responde balbuciente con una consigna fascista: El estado no debió practicar el terrorismo.

 

Es la consigna mussoliniana del “estado ético”. De un terrorismo “bueno” y de otro “terrorismo” malo.

 

Aquí, la mala conciencia de estos compradores de peines en los colectivos, tiene un escape estético: ya que no pueden solidarizarse con los vencedores por impresentables, se solidarizan con los vencidos; total están muertos.

 

Quieren olvidar de esta manera que aquella no fue la guerra de los buenos contra los malos, sino la guerra de los hijos de puta contra los hijos de puta: Sin guerrilla no habría habido golpe de Estado.

 

El enemigo común era el gobierno peronista que, por derecha (FFAA, Iglesia, UIA, Sociedad Rural, Banca) y por izquierda (ERP, Montoneros y espontáneos de la nada), fue atenazado hasta ser destruido. De hecho, todos confluyeron en un abrazo común: Massera-Firmenich en París y la sinuosa actividad del “pelado” Gorriarán Merlo (muerte de Santucho, de Somoza en Paraguay: ¿encargo sandinista, de la CIA o de ambos?, asalto a La Tablada, etc.).

 

Es que el problema no era ni la democracia, ni el desmadre que TODOS ELLOS ARMARON, sino el peronismo. Simplemente. Porque el golpe militar se trató de un negocio y su emblema fue Martínez de Hoz.

 

EL REMATE DE ALMAS

 

Entre los indudables “aportes” que ha consolidado el kirchnerismo en el lenguaje político de la decadencia está el “borocotismo” (tránsfuga de la política) y el “baronismo” (tránsfuga de los medios de comunicación).

 

Decimos consolidar porque esos personajes existieron siempre en la Argentina, pero sus apellidos eran rápidamente olvidados.

 

Los “borocotistas” son una marca de fábrica de cualquier político profesional.

 

Los “baronistas” –los de la iglesia del hermano Orlando Barone- son todavía más peligrosos, porque hacen la apología del hombre santo (ellos) y moral (ellos).

 

Claro que después de soportar a los Ramón Andino, al “Gordo” (José María) Muñoz –entre tantos- en la dictadura militar; a los Gregorich, Aguinis y la runfla de la revista “Humor” durante el alfonsinismo; a los arrastrados del “si-carlismo” durante la gestión de Menem (en particular los periodistas “económicos” de Radio 10 hoy en C5N) y van… uno estaba preparado para que el remate de almas –por pequeñas que sean- se estancara por falta de oferta. Nada de eso.

 

La pequeña burguesía que anida en “Página/12”, Canal7, “El Argentino” “7Días”, etc. y que practica gorilismo al amparo del poder, lo volvió a hacer, ignorando que cuando el poder los desampare deberán comprar la estampita de Guerrero Martinheitz y buscar refugio en la calle.

 

Es que una vida gorila de mierda suele terminar con una muerte gorila de mierda. Hoy el emblema es Barone, un tránsfuga del buen sentido y de la coherencia.

 

Escritor, mediano periodista, que cumplió su función sin grandes logros pero que ayudó a que la rueda siguiera rodando, entrega los escasos porotos espirituales que supo conseguir y ya cercano al toque de arpa, por porotos más tangibles, sólidamente materiales, tratando de ocultar su pasado al servicio de diarios como Clarín y grupos afines (nada populares) durante la dictadura militar.

 

¿Cuál es para Barone el mínimo común divisor entre “Clarín” y los Kirchner? El dinero que le permite vivir. El plato de porotos. El alma en peso. En la misma sintonía que los reversibles “periodistas-filósofos” (la nueva “merca” posmoderna en el puerto) y los “historiadores rubber-sucker”.

 


EL DIA DE LA MUJER

 

Pero Orlando Barone no está solo. Con un marco deprimente en el que sobresalía el arrobamiento bovino y entrado en carnes de algunas malas actrices pampeanas -que descubrieron el yeite “progresista” de la política como alternativa económica al fracaso en el tablado- la Presidente de la Nación volvió a hacer gala del discurso vacío de ideas aunque lleno de las trivialidades y lugares comunes del medio pelo (cada vez menos criollo y más “creoyyo”): el “chapeau”, expresión con que pretendió honrar el coraje de Eva Perón y Ernesto Guevara no desentonó en la reunión de señoras gordas.

 

Para darle el toque progresista, no faltó el retrato de una gorila miserable, Alicia Moreau de Justo (la de la calle) cuyo único mérito político-intelectual fue calentar la cama del socialista cipayo Juan B. Justo, y cuya máxima infamia fue la participación en la Junta Consultiva de 1957 convalidando la tiranía aramburista, los asesinatos de 1956, la destrucción de la Constitución de 1949 y la obra, precisamente, de Perón y Eva María Duarte.

 

Un ejemplo de “historia transversal” de la mano de estupradores de la democracia.

 

El día de la mujer se transformó en un día raro: faltaban Feinmann y Sebreli dando clases de filosofía y de estética antes del botox-party.

 


REVOLUCIONARIOS ERAN LOS DE ANTES

 

Mientras en los 70 la guerrilla bregaba por el no pago de una deuda externa irrisoria, sus madres del 2010 (“hijas de sus hijos” como dice Hebe de Bonafini) hicieron marchas en apoyo del pago de la deuda estrafalaria contraída por militares, radicales, justicialistas, radicales y otra vez justicialistas (x 2).

 

Es que el pago de la deuda, supone la posibilidad de endeudarse de nuevo, y le permite al Estado -hegemonizado por la banda kirchnerista- distribuir nuevos subsidios, por ejemplo a las orgas posmodernas (entre ellas las “Madres de Plaza de Mayo”) que pueden seguir comiendo del riñón del pueblo. Total, Juan Pueblo tiene dos riñones.

 

Claro que si “por la plata baila el mono” muchos se preguntan por qué baila el “arco opositor”.

 

Desde estas páginas se estima que también baila por la plata pero con un aditamento: Como el oso de los gitanos, acostumbrado a quemarse los pies al son de la gaita, en cuanto escucha “música política” –que le estuvo negada hasta ahora- empieza a dar saltitos, simulando que baila. Pero es mentira.

 

Como el Gobierno, se mueve al compás de la música de las monedas. Todos continúan con la farsa democrática mientras el pueblo desciende más escalones, y los gobernadores de las provincias no saben si son “federales” o delegados administrativos del poder central.

 

Es que el “bicentenario” encuentra a los porteños como en 1810: sin saber que hacer, mintiendo y tratando de sojuzgar a las provincias del interior.

 

Nos falta el Moreno (¿o ya lo tenemos?) que pida un protectorado norteamericano o que los piqueteros bolivianos del bajo Flores promuevan un rey Inca (podría venir Evo Morales con el disfraz con el que asumió su segunda presidencia).

 

¿Se entiende cuales son las consecuencias de que el pueblo no delibere ni gobierne? ¿Y que los derechos esenciales del pueblo no tienen nada que ver con los derechos humanos?

 


LA MURGA LOUIS VUITTON

 

Mientras el Juez Griesa embarga fondos argentinos, la oposición se alegra y el gobierno acusa a ambos de complicidad con los “buitres”, hipócritamente todos se niegan a considerar el patriotismo del Juez.

 

Un patriotismo norteamericano claro (¿Qué otra cosa puede ser?: aquí algún paria llegó a felicitarlo por haberse negado a un embargo anterior, promocionándolo a patriota argentino).

 

Es que su señoría defiende los intereses de muchos yanquis (en todas las escalas de la pirámide): porque HOY si la Argentina pone sus reservas en el mercado (dejan de ser reservas y como tal soberanas, impropias de un embargo) el valor de nuestra moneda corre peligro (hacia abajo) y consecuentemente perdemos nuestra capacidad de compra …a los norteamericanos.

 

Esta simple ecuación hace que nuestra segunda Presidente recurra al FMI para que “le de una mano”.

 

La cruel realidad que se pretendió tapar con discursos berretas, alianzas desgastantes con vampiros de sus propios pueblos (el chavo Chávez, Correa y Zelaya, por ejemplo, mientras se robaba descaradamente) se impuso con patetismo y los “bárbaros” están a las puertas de la Ciudad: la mano del FMI está en nuestro cuello.

 

Este progresismo que potenció el fracaso transversal de Alfonsín y la “Alianza”, ha expresado el mismo odio contra el pueblo real, mientras creía halagar los oídos de un pueblo inexistente.

 

El año 2000 nos encontró unidos y dominados, de la mano de De la Rua, Duhalde y los Kirchner; luego de los zarpazos de Alfonsín y de Menem.

 

Todo indica que el actual gobierno está cada vez más arrinconado y camino al suicidio.

 

Su voluntad de “resistir” se va agotando al compás de la inflación, la pérdida de reservas, el fracaso de los planes-canje (de todo tipo) y la traición de quienes nunca fueron sus amigos sino sus prebendarios.

 

Le queda al pueblo, con su olfato y sentido común y con los medios a disposición –pobres todavía- promover y articular la alternativa de transición a esta murga.

 

d.a.

 

Timerman: un canciller bicéfalo

Escrito por saleconfritas 24-06-2010 en General. Comentarios (0)

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Timerman: un canciller bicéfalo

 

(la buena razón de lo que está oculto) Eulogio de Letos

 

Ayer asumió por primera vez en doscientos años de historia patria un canciller o ministro de relaciones exteriores de origen judío.

 

Esto no sería nada pues ya tuvimos cancilleres de los más variados orígenes y de las más diversas ideologías.

 

Así el último Perón lo tuvo a Vignes que era masón convicto y confeso. Los hubo liberales, conservadores, radicales, peronistas, nacionalistas (casi ninguno, salvo Ruiz Guiñazú), socialistas, pero lo que nunca tuvo la Argentina fue un canciller bicéfalo, con una cabeza en Argentina y otra en Israel como es el caso del hijo de Jacobo Timerman, representante del sionismo más rancio que ha tenido nuestro país.

 

Recordemos que el actual canciller kirchnerista dirigió el diario vespertino La Tarde allá por 1976 desde donde se preparó el humor de los sectores de poder y opinión para recibir de buen ánimo el golpe cívico militar de 1976 que derrocó al gobierno de origen democrático de Isabel Perón y dio nacimiento a la Dictadura Militar más sangrienta que soportó nuestro país.

 

A ese golpe de estado su padre Jacobo adhirió vehementemente, según lo muestra con lujo de detalles el libro "Nadie Fue" de Juan "Tata" Yofré.

 

Luego Jacobo se refugió en Israel y pasó finalmente a vivir en los Estados Unidos en donde un hermanito de Hèctor, regentea una mesa de dinero en Nueva York desde hace cuarenta años.

 

Es interesante notar que todos los periodistas de origen judío que trabajan en los mass media y que son muchísimos (desde Eliaschev a Leuco, pasando por Tenenbaum, Mauro Viale, Araujo, Feimann, Gelblung, Roitman, Verbisky, Wainfeld, Kolman, Doman, etc.) hicieron mutis por el foro acerca de la condición de sionista del actual canciller, minimizando su designación como una continuidad de la gestión  anterior.

 

¿Y por qué no han hablado de este tema que les compete a todos ellos existencialmente? Porque inconciente o concientemente no desean revelar las motivaciones últimas de tal designación.

 

Esto es, el enfeudamiento total y absoluto de la política exterior argentina a los intereses del Estado de Israel.

 

Y así se va profundizar la ruptura diplomática con Irán. Las investigaciones del Inti (Instituto nacional de tecnología industrial) en función de las prioridades israelíes (pacto secreto denunciado por una de las madres de la Amia ).

 

El asentamiento en la Patagonia de oficiales del ejército israelí en prácticas permanentes. Eliminación del visado para israelíes.

 

La designación de un judeo argentino como embajador en Estados Unidos (ya se habla de Martín Granosvky) y en otros países de real importancia.

 

¿Y qué gana el gobierno de Kirchner con la designación de un prosionista como canciller de su gobierno? El apoyo irrestricto del lobby hebreo de Argentina a su política de gobierno. Y, la mordaza periodística que ha puesto en marcha la designación de Timerman, que ya se vio como funciona en estos dos primeros días de gestión.

 

¿Y cómo termina esto? Termina mal, porque cuando se intente tomar una decisión soberana en política internacional (si es que alguna vez podremos tener alguna) el entramado creado por el sión-imperialismo, desde nuestra propia cancillería, la va hacer imposible.

 

¿Quién va  poder denunciar los crímenes de Israel contra los palestinos? ¿Quién va  poder denunciar la estafa internacional y criminal de Lehman Brothers o de Goldman Sachs sobre los pueblos norteamericano y griego? ¿Quién va a poder denunciar a Israel cuando arroje su primera bomba atómica? Nuestro gobierno seguro que no.

 

Una vez más aparecen las grandes, flagrantes y evidentes contradicciones de los gobiernos autoproclamados progresistas: llenan de derechos a las minorías: matrimonio gay, lenguas aborígenes, retiro de crucifijos y de los símbolos patrios de los lugares públicos, aborto a la carta, cambios de sexo, mutilación de la historia nacional reducida a la memoria de los grupos de de intereses “progresistas”, y como contrapartida: extrañamiento de los pueblos de sí mismos, entrega de la economía a los grupos concentrados transnacionales, entrega de la diplomacia nacional, como en este caso, a otras fuentes de poder, entrega de la universidad a problemas que no son nuestros, entrega de nuestra minería, petróleo, glaciares y bosques a la explotación irrestricta, entrega del idioma nacional en beneficio del inglés.

 

En definitiva, entrega con pito y cadena al imperialismo internacional de dinero, que todos saben quien es pero que nadie puede nombrar con nombre y apellido, a no ser que quiera comerse un juicio por discriminación.

 

Vemos que en la raíz está la mentira y los hijos de la mentira. Ya decían nuestros viejos maestros que Satanás es el príncipe de este mundo y sus hijos, aquellos que han optado por “la carnalidad del mundo” los que lo manejan. Claro está, que estos son los planes de los hombres, pero otros son los planes de Dios.

Un secreto muy guardado

Escrito por saleconfritas 16-06-2010 en General. Comentarios (5)

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Como en el realismo mágico de García Márquez se fija esta imagen con cierto paralelismo dramático.

 

 

El fantasma Ceausescu y el Fin del comunismo.

 

Por Guillaume Fourmont – Madrid

 

Nicolae Ceausescu fue el único líder del Este que fue ejecutado junto a su esposa Elena.

 

Veinte años después de la sumaria ejecución, el día de Navidad de 1989, y de la caída de un régimen totalitario digno del rey Ubú, la figura de Ceausescu aún atormenta a los rumanos.

 

Pero en plena crisis económica y con la inestabilidad política, no son tiempos de conmemoraciones, sino de olvido. El dictador dirigió el país balcánico con mano de hierro durante más de dos décadas.

 

"Estoy muy decepcionado porque casi nadie habla de esto. Hay algunos libros y tertulias entre intelectuales, pero en realidad no hay nada, nada", lamenta Dan Lungu, sociólogo rumano y autor de ¡Soy un vejestorio comunista! (Pre-Textos), una novela que describe la vida insoportable durante los más de 40 años del Partido Comunista gobernando.

 

Lungu tenía 20 años cuando estalló la Revolución de 1989, como se le llama ahora, y que acabó con la dictadura de los Ceausescu.

 

Sus recuerdos de aquella época son una larga enumeración del terror que el conducator que también se hacía llamar “el genio de los Cárpatos” impuso a su pueblo.

 

Rumanía era uno de los países más cerrados del antiguo bloque soviético y existen muchos rumores sobre las locuras del dictador: hasta se dijo que cambiaba cada noche de pijama porque temía ser envenenado.

 

"Lo que sí era real era la extrema pobreza de la gente, la penuria, el sojuzgamiento", confirma Catherine Durandin, coordinadora de un ensayo sobre la Rumanía post-1989 y autora de un libro sobre Ceausescu.

 

No existen datos ni encuestas fiables que informen de la opinión de la población sobre la época totalitaria. La Rumanía que despertó tras la muerte del dictador era uno de los países más pobres del mundo.

 

"Gracias al olvido, la gente esperaba encontrar libertad", explica Adrian Cioroianu en el libro Este Ceausescu que atormenta a los rumanos, publicado sólo en francés en 2005.

 

 

Transición manipulada

 

Los años noventa tampoco fueron fáciles porque, a diferencia de los demás países del Este, Rumanía se hundió. Se ilegalizó al Partido Comunista, aunque los antiguos aparatchik tomaron las riendas del poder político y económico.

 

Zoe Petre es catedrática de Historia en la Universidad de Bucarest y aún recuerda cuando, bajo Ceausescu, había que hacer colas de dos días y dos noches para conseguir una garrafa de gas.

 

"Los seis primeros años de democracia fueron manipulados por los ex comunistas", sentencia. "Incluso los miembros de la Securitate [la temida policía política] siguieron trabajando para el Estado. Las élites políticas de entonces sólo querían enriquecerse", añade Lungu.

 

El antiguo miembro del Comité Central del Partido Comunista, Ion Iliescu se convirtió en 1990 en el primer presidente de la Rumanía post-Ceausescu, lo que en parte explica el silencio de plomo sobre la dictadura.

 

En 1988, casi cuatro millones de rumanos, la cuarta parte de la población de entonces, eran miembros del Partido Comunista y la Securitate tenía más de medio millón de informadores. "No hemos sido capaces de asumir nuestras responsabilidades, porque mucha gente estaba implicada", apunta Petre.

 

"Los primeros años de la democracia fueron controlados por los comunistas".
 
Para Antoine Ferreira, director financiero del constructor automovilístico Dacia, la primera empresa del país, "esta gran inestabilidad política provocó una mayor inestabilidad económica".

 

La transición descontrolada en la economía causó una grave crisis: los niveles de pobreza se multiplicaron por dos, la tasa de inflación superó el 200%. "Los primeros años fueron un caos, con mucha violencia social y había que ganarse la vida en el mercado negro", recuerda Ionut Bonoiu, redactor jefe del diario económico Ziarul Financiar.

 

En un artículo titulado Rumanía: 20 años después, esta publicación subraya que el país "pasó por todo".

 

Los cambios llegaron a finales de los noventa cuando las autoridades privatizaron las empresas estatales y los grandes grupos extranjeros invirtieron, como Renault, que adquirió Dacia en 1999, Mittal Steel (acero) o Bouygues (construcción).

 

"Rumanía es un mercado de 22 millones de habitantes, el más poblado de Europa del Este, se heredó un potencial industrial, la mano de obra es barata y hay un nivel de educación alto", argumenta Ferreira.

 

Con las inversiones extranjeras, el país salió de la pobreza en los años 2000, pero muchos rumanos tuvieron que emigrar al exterior a buscar mejores condiciones de vida.

 

Los años 2000 rimaron con bonanza económica: las inversiones extranjeras pasaron de los 35 millones de euros en 1990 a los 980 millones en 1999 y a superar los 9.000 millones en 2008; Rumanía se convirtió en uno de los países más dinámicos de la zona con tasas de crecimiento superiores al 7%.

 

Hoy Bucarest es una ciudad en perpetua transformación, donde hay más coches de lujo que en cualquier otro sitio, donde las tiendas abren las 24 horas y la doble hamburguesa cuesta unos tres euros.

 
Efecto de las remesas

 

Este dinamismo también es posible gracias a las remesas de los 2,5 millones de rumanos que emigraron al exterior, un dato que recuerda que no todos los rumanos se beneficiaron de la nueva riqueza.

 

Dos años tras su ingreso en la UE, Rumanía es, después de Bulgaria, el país más pobre de la unión. "Existen grandes disparidades entre la ciudad y el campo, donde vive casi la mitad de la población", explica Ferreira que subraya el mal estado de las infraestructuras y las consecuencias de la crisis actual para una población que "carece de un buen sistema sanitario, lastrado por la corrupción".

 

"El comunismo no es un tabú, pero nadie habla de lo que hacían los comunistas en el pasado".

 

La reticencia hacia el comunismo casi sinónimo de los Ceausescu en la población es tan fuerte que el despertar de las reivindicaciones sociales, raras veces se acompaña de referencias a ideologías de izquierdas.

 

El socialdemócrata Mircea Geoana quiso aprovechar la situación durante la campaña electoral, aunque para analistas como el sociólogo Lungu, aparecer con líderes del antiguo régimen le perjudicó y Traian Basescu salió victorioso.

 

Fue durante su primer mandato (2005-2009) que el presidente Basescu, en un contexto económico fuerte, decidió atacar a los fantasmas del pasado.

 

En diciembre de 2006, condenó el comunismo como «ilegítimo y criminal»; la primera vez que un político rumano lo hacía.

 

Ya existía desde 1999 una Comisión Nacional de los Archivos de la Securitate que apenas tuvo acceso a los informes de la antigua policía política, y en 2005 se creó el Instituto para la Investigación de los Crímenes del Comunismo (IICC) y se acaba de estrenar en Bucarest una obra de teatro sobre los últimos días de Ceausescu.

 

Para la historiadora Petre, son "iniciativas importantes porque muestran que ya no hay tabúes".

 

"Los rumanos deben entender cómo se creó un sistema tan primitivo".

 

Durandin no coincide con Petre y considera que "se trata de una labor de memoria de intelectuales que no interesa a la gente. Es verdad que el comunismo no es un tabú, pero nadie habla de lo que hacía durante el régimen. Sobre la ejecución de Ceausescu, hay un silencio molesto".

 

El director del IICC, Stejarel Olaru, vive en Alemania después de que fuera agredida su esposa en una calle de Bucarest. "Su trabajo no interesa a todo el mundo...", apunta la investigadora. Para los analistas políticos, la creación de institutos y demás comisiones responde a la voluntad de políticos para aparentar ser "anticomunistas" y ganar votos.

 

"Los rumanos deben recuperar su memoria sin parar", lanza Durandin, quien se felicita del trabajo de cineastas como Cristian Mungiu, director de “4 meses, 3 semanas, 2 días”.

 

Porque no sólo se trata de hablar o de condenar al antiguo régimen, sino de "entender cómo se pudo crear un sistema tan mediocre y punitivo, para que no se repita una alienación tan grave".

 

Estudiar la época totalitaria es en las escuelas una opción, pero "los jóvenes no hablan de ello. Viven en la UE y es lo único que les importa", recuerda Durandin.

 

 

Un secreto muy guardado

 

Preguntar a un chofer de taxi dónde está enterrado Nicolae Ceausescu puede ser arriesgado. Primero porque no lo sabe. Segundo, y sobre todo, porque no le interesa saberlo, y una vuelta por la caótica Bucarest, la capital de Rumanía, puede terminar en una lejana zona militar, donde aún se piensa que yacen los restos del antiguo dictador.

 

Dicen que la tumba de Ceausescu está en el cementerio civil de Ghincea, no lejos del centro de Bucarest.

No hace falta ni permiso especial para visitarlo.

Una cruz de piedra gris que sirve de lápida indica: "Nicolae Ceausescu, 1918-1989".

 

Cada año, el 26 de enero, día de su cumpleaños, algunos nostálgicos depositan unas flores. ¿Y el cuerpo? Un rumor dice que, bajo tierra, no hay nada.